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La Mesa de Café

A 32 años de Torcuato, el "niño del milagro" de Monte Cristo

El 24 de marzo de 1989 sucedió un hecho que tuvo en vilo a la ciudad cordobesa: un niño se cayó en un pozo de 35 metros, el equivalente a un edificio de 12 pisos, y sobrevivió.

26/03/2021 | 12:09

El 24 de marzo de 1989, Torcuato "Tino" Alfredo Sozio, un niño de 7 años, cayó en un pozo de 1,20 metros de diámetro y 35 metros de profundidad en un campo de Monte Cristo, Córdoba.

El menor, hijo del entonces subsecretario de Trabajo de la Nación del mismo nombre y nieto del ex embajador argentino en la Unión Soviética, Torcuato Alfredo Sozio Di Tella (este último a su vez sobrino de Torcuato Di Tella), se encontraba de vacaciones en la casa quinta de su tío abuelo Juan José Artola, cuando cayó al pozo tras pisar unas chapas de zinc que cubrían la excavación.

"Estaba con un primo cazando una mulita y la queríamos enterrar para darle ''digna sepultura''. "Había un árbol con flores, me subí y de ahí me caí. Abajo del árbol estaba el pozo, tapado por unas chapas que rompí y pasé para abajo", relató en diálogo con La Mesa de Café.

"Cuando mi primo le avisa a mi tío abuelo, el dueño del campo, fue caminando al pocito que estábamos cavando para enterrar la mulita, y mi primo le dijo 'no tío, Tino se cayó allá, al pozo del aljibe'", recordó.

La tarde de aquel viernes, los Bomberos se dirigieron al lugar alertados por un llamado telefónico y en 10 minutos lograron rescatarlo. Según publicó La Voz del Interior, ''Tino'' "presentaba serias lesiones pero estaba con vida" y fue trasladado al Hospital de Niños de Córdoba, donde le diagnosticaron "contusiones y síndrome nervioso".

Se estimó que el fangoso estado del fondo del pozo, así como el accionar de los bomberos y la prematura asistencia médica, le salvaron la vida.

"Tino" reconoció que caer de 35 metros, sin fracturas fatales era una "probabilidad muy baja". "Fue realmente un milagro", contó.

Su mamá, Mónica Muñoz, fue la que más sufrió y cada 24 de marzo se emociona. Estaba embarazada de 6 meses y cuando nació su hija, finalmente la llamó Milagros.

El tío abuelo del niño, Juan José Artola, realizó una donación a la Escuela 48 a modo de agradecimiento por el salvataje del niño.

Este miércoles se cumplieron 32 años de aquel episodio y a Torcuato sus familiares lo saludan como si fuera su cumpleaños.

"Tino" admitió que, a 32 años del hecho, no tiene casi recuerdos. "Entre el susto y la conmoción, no sé si las imágenes que tengo son reales o producto de tantas charlas. Me acuerdo de mi tío hablándome desde arriba diciéndome ''mové el brazo, la pierna'' y de mi mamá cantándome", contó.

Y es que Mónica, quien estaba embarazada en ese momento, ante la desesperación de no poder si quiera ver a su hijo debido a la profundidad del pozo, se puso de rodillas a cantarle para que no tuviera miedo.

"Tras 38 años sigo diciendo que fue un verdadero milagro. Llamaron al pocero, al tío, a la Policía, se trató de manera colectiva, en una hora y pico. Empezó a venir todo el pueblo, se llenó de gente que quería acompañar y ver cómo podían ayudar, pero mi hijo estaba abajo, con agua fría", resaltó la madre.

"Había una manguera de 38 metros y con eso le decíamos que la moviera. Yo rezaba agarrada a la manguera, estaba como loca cantándole para que el pudiera conectar con algo familiar, para que supiera que estábamos", contó emocionada.

"Me arrodillé y le cantaba como loca para tranquilizarlo. No tuvo una fractura, y esas chapas estaban sostenidas con un ladrillo, ese ladrillo le cayó a 37 metros en la cabeza, él sale del pozo con toda la cabeza hinchada, bañado en sangre no se le veían los ojos, yo casi me desmayo", recordó Mónica.

"Es fuerte recordar eso", agregó Torcuato, quien un par de años después volvió al campo y quedó impactado con la profundidad del pozo.

Desde ese día, celebra doble cumpleaños y fue apodado "el niño del milagro". "Nos decían que no iba a poder caminar, que iba a tener problemas, y quedó solo con una cicatriz donde no le creció el pelo, con forma de "C", de Cristo, de Córdoba, yo no sé, pero agradezco todos los días que haya salido con vida", expresó su madre.

Actualmente Torcuato tiene 38 años, está casado y tiene 2 hijos. Estudió Economía y trabaja en Mercado Libre (desde 2013), donde tiene un importante rol comercial.

"Mi familia está eternamente agradecida a los bomberos y a la gente del pueblo, no me va a alcanzar la vida para agradecer", concluyó "el niño del milagro".

Entrevista de Miguel Clariá.

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