Omar Reygadas: "Sufrí más afuera que adentro de la mina"

La Mesa de Café

Omar Reygadas: "Sufrí más afuera que adentro de la mina"

13/10/2020 | 12:55 | El minero número siete en salir dialogó en Mesa de Café y contó cómo fue ese momento. Junto a 32 compañeros, estuvo 69 días bajo tierra.

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El 13 de octubre de 2010, Omar Reygadas volvió a nacer. Ese día tenía 56 años: 34 como minero y 69 días bajo tierra.

Junto a sus 32 compañeros, Reygadas quedó atrapado cuando la mina de San José, ubicada en Copiapó (Chile) se derrumbó, tapando por completo la rampa de entrada y de salida.

Lo recuerdo como algo tremendo. En el momento que nos preparábamos para abandonar la mina, nos encontramos que el derrumbe fue en la rampa de entrada o salida.

"La roca estaba totalmente en el espacio. Había que ser firme y empezar a prepararse para los días que nos iba a tocar estar adentro", contó en Mesa de Café.

Reygadas, en el décimo aniversario de aquel día, suena como un experto en el tema y esto tiene que ver con que esa no fue la primera vez que quedó atrapado bajo tierra: era su tercer cautiverio en sus años de minero. Sabiendo que estos rescates suelen demorar, Reygadas y otros compañeros se pusieron a organizar al grupo.

“Inmediatamente nos dimos cuenta que era imposible salir, nos volvimos al refugio y empezó la organización. Primero, nos enumeramos para reconocernos. Mario Sepúlveda tomó la organización y nosotros, los más antiguos, empezamos a organizar. Sobre todo la comida, que era demasiado poca", comentó.

Mientras tanto, en la superficie, unas 400 personas instalaron campamento alrededor de la mina. Entre periodistas y familiares pasaban día y noche esperando novedades de los 33 mineros.

"Yo fui los últimos 6 días. Lo escucho hablar a Reygadas y no puedo creerlo. Fue un milagro", contó Juan Pablo Viola, periodista de Cadena 3 que estuvo cubriendo el hecho.

Luego de varios estudios, se decidió que la única forma de sacar a los mineros del lugar era con una sonda. Uno a uno, y sin la certeza de que iban a poder lograrlo, los mineros fueron sacados con ese sistema. Reygadas fue el séptimo en salir.

"Mi salida se demoró entre 9 y 10 minutos. Lo único que uno hace ahí es encomendarse a Dios. Me vine haciendo oraciones y con las ansias de poder ver la luz del día y tomar el aire de afuera. También de abrazar a mi hijo que estaba esperándome en el lugar del rescate", comentó.

El momento en el que salió el primer minero fue recibido con lágrimas en la superficie.

"Aún hoy no puedo evitar que se me ponga la piel de gallina. Había una campana que anunciaba antes que salga la cápsula. Al principio, fueron unos 20 minutos de demora y luego fueron acelerando", expresó Viola.

Estábamos viéndolos. Cuando salió el primero era largarse a llorar porque nos compenetramos mucho

Al salir, Reygadas buscaba con desesperación a su hijo. No podía verlo porque tenía una cámara de televisión que no dejaba de apuntarlo hasta que, de repente, se dio cuenta que quien sostenía el aparato era él.

Gracias a Dios estoy bien, con algunos problemas de salud, pero nada que no se pueda controlar. Trato de mantenerme bien y con la ayuda de Dios lo he logrado

La vida después de la mina

Si bien los días que transcurrieron debajo de la mina fueron duros, más difíciles fueron aún los que siguieron a ese hecho.

Creo que sufrí más afuera que adentro porque no podía hacer mi vida normal. No podía salir a comprar al negocio de la esquina porque estaban los periodistas

"Me produjo una depresión grande y no podía dormir, pensando cuándo iba a terminar eso. Mi hijo me dijo dale 15 minutos a cada periodista y se van a quedar tranquilos" explicó.

Si bien Reygadas y sus compañeros reciben una pensión por parte del Estado, ese dinero no les alcanza para sobrevivir y deben trabajar en otras actividades.

"Estoy trabajando en una empresa de alquiler de autos con contrato libre. Estuve parado desde marzo por el tema de la pandemia", afirmó.

Si bien tanto él como sus compañeros quisieron volver a trabajar en las minas, no recibieron ofertas de ningún lado por su antecedente.

"No nos dan trabajo porque nos hicimos conocidos y, creen que si no se cumplen normativas, vamos a reclamar. Y si no nos atienden, vamos a ir a los medios de comunicación y eso les molesta", indicó.

La mayoría de mis compañeros no la pasaron bien. Yo no tengo hijos chicos, pero otros sí. Tienen niños estudiando y, sin un trabajo seguro, se les hace difícil

Entrevista de Miguel Clariá.