Juntaba frutillas en El Bolsón y hoy dirige una app en Suiza

La Mesa de Café

Juntaba frutillas en El Bolsón y hoy dirige una app en Suiza

30/07/2020 | 13:47 | Gustavo Huenelaf ayudaba a su abuela en la feria de la localidad rionegrina hasta que emigró a Irlanda. Ahora maneja una plataforma que conecta a profesionales y pacientes.

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Gustavo Huenelaf nació en El Bolsón, Río Negro, y se crió con su abuela Lina, a quien define como la primera emprendedora de la familia.

Ella cocinaba empanadas y ñaco -trigo molido tostado que se usa para mezclar con leche, azúcar, vino- que vendía en la feria local. A Gustavo muchas veces le tocaba salir a tocar puertas con las bolsitas ya preparadas para vender a sus vecinos.

"Ella es la que me crió y yo le ayudaba a cocinar. Fue una experiencia interesante porque me crié con ella", contó a Cadena 3.

La producción del ñaco era bastante artesanal porque había que limpiar el trigo, tostarlo y molerlo para prepararlo.

"Muchas veces se vendía en la feria. Otras, venía gente a casa o lo salía a vender yo. Ya me conocían. Poníamos en bolsas y golpeaba puerta por puerta", contó.

Salía con bolsos llenos que volvían vacíos. Había una bolsita extra para mí que era la comisión.

En sus años como adolescente, Gustavo se las ingeniaba para ganar su plata. En un primer intento, comenzó a cosechar frutillas pero lo echaron por equivocarse dos veces.

“Con la frambuesa me fue mejor. Siempre en las temporadas me iba a cosechar, de lunes a viernes y los sábados nos pagaban. Iba con mis tíos y mis primos", detalló.

A los 17 años, y gracias a una amiga que le mostró unas fotos de barcos, decidió entrar en la Armada Argentina. Al mismo tiempo, terminó el secundario y se inscribió en la universidad a donde se recibió de Contador Público.

La Armada fue una excelente experiencia. Fue la que me dio la disciplina y el empuje. Pude trabajar y estudiar al mismo tiempo.

Finalmente, decidió dejar la Armada e insertarse en el mundo corporativo. Ingresó a una empresa petrolera en Buenos Aires y notó que él estaba fuera de contexto con respecto a sus compañeros.

Todos los años volvía a El Bolsón a vacacionar, mientras mis compañeros hablaban de viajes a Disney y estudios en otros países.

En ese momento, y alentado por querer perfeccionar su inglés, Gustavo decidió emigrar a Irlanda durante un año.

"Llegué y tuve mucha suerte porque conseguí trabajo a las 4 semanas", detalló.

Me levantaba todos los días a las 6 para mandar el CV. Finalmente, conseguí un trabajo en Microsoft

Con el paso del tiempo, la misma inquietud que lo llevó a emigrar, lo impulsó a crear su propia empresa: Big Blue People, una start up que conecta a profesionales independientes con clientes y que funciona desde Suiza.

"Desde tu celular, podés conectarte en tu casa y buscar por ejemplo un plomero. Entrás a la app y ves las personas que ofrecen este servicio en tu zona, además de los precios y las calificaciones de otros clientes", detalló.

Finalmente, el cliente puede contratarlo, pagarle y calificarlo por ese mismo medio.

La idea es crear una comunidad de confianza. Cuantas más calificaciones tiene un profesional, más clientes.

Big Blue People opera en Brasil, Colombia y Argentina y tiene más de 20 mil profesionales asociados. Si bien en un primer momento sólo se lanzó para servicios como plomería o electricidad, actualmente se está expandiendo a fisioterapeutas, psicólogos y cuidadores.

Entrevista de Miguel Clariá.