Gana Chocolate, perdemos todos

Opinión

Gana "Chocolate", perdemos todos

22/09/2023 | 11:03 |  

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El caso del puntero político que fue detenido extrayendo millones de pesos con decenas de tarjetas de débitos de empleados legislativos que en algunos casos ni siquiera saben que están nombrados, es una foto obscena y escandalosa del saqueo al Estado con complicidad política y judicial

El tal "Chocolate" Rigau, electricista de la Cámara de Diputados de La Plata, estaba con 49 tarjetas haciendo extracciones. Alguien que lo vio advirtió que ya lo había visto antes, en lo mismo insólita multi extracción. Avisó a un policía que hizo, por una vez, lo que corresponde. Fueron al lugar, comprobaron que había extraído millones, lo llevaron a la comisaría. ¿Qué otra cosa debería hacer un policía?.

De un tribunal de tres jueces, dos se abocaron a revisar cómo salvarlo al puntero, como cortar la investigación y acusaron a la policía. No puede hacer eso sin orden de un juez, dijeron "Sus Señorías". Sin orden de un juez como ellos. Y con ese zaffaroniano argumento no solo lo pusieron en libertad, aunque suene brutal le devolvieron la bolsa de tarjetas y la plata.

El tercer juez no solo votó en contra. Advirtió del estrépito social que produce saber que se está robando así al Estado con magistrados empeñados en buscar cómo proteger al ladrón y tapar a sus jefes.

No hay mejor aliado de la corrupción que el garantismo. Van juntos. Uno roba, con una descarada bolsa de tarjetas de débitos, millones cada día, a la vista de quien quiera verlo. Si un policía actúa, hay jueces listos para declarar la teoría del árbol envenenado. Que significa en criollo, fuera de tribunales, que el ladrón zafa. Y que hay que devolverle todo lo que robó.

Queda el consuelo del tercer juez, el doctor Juan Cruz Mateos, que dice lo obvio: no hace falta que exista la “certeza” de que se está cometiendo un delito para que la Policía pueda disponer una requisa. En brutal flagrancia, como en este caso.

Pero ese juez perdió 2 a 1, Chocolate quedó libre y sus jefes respiran tranquilos. Ese juez nos representa a la mayoría de los argentinos. Escribe con sensatez, con razonabilidad que esto es descarada protección de la corrupción. Argumenta, propone evidencias, sugiere responsabilidades. Pero pierde, dos a uno. Con él perdemos todos. Gana Chocolate.

Por Miguel Clariá